Selección de artículos, ensayos y documentales alternativos para quienes buscan la verdad más allá de la televisión y los medios de información oficiales!

El fín del "Fin de la Historia"

Consecuencias e impacto de los movimientos de indignación del 2011.

Moloch, o la sociedad industrializada en la poesía de Ginsberg

También la segunda parte de Aullido, poema de Moloch, narrado por Ginsberg para la BBC en 1964

El síndrome de Hecatón y la religión del capital

Extracto del libro "Política del Rebelde: Tratado de resistencia e insumisión" escrito por el filósofo Michael Onfray.

Cultura, por William Ospina

Los mandatarios sólo deberían hacer lo que les mandemos. Pero ellos saben bien que, para ponerlos en su sitio, nada nos hace tanta falta como la cultura que nos recortan.

11 Principios de la propaganda moderna.

Principio de la exagera­ción y desfigura­ción: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave. Joseph Goebbels

lunes, 7 de abril de 2014

Educación: no es culpa de los maestros


En una columna, ‘El fin de los colegios en concesión’, el exbanquero central Salomón Kalmanovitz (elespectador.com, 28 de julio de 2013) se refiere a algunos aspectos básicos de la problemática de la educación en Bogotá, que podrían ser extendidos al país como un todo, corriendo el riesgo de simplificar. Escrito por Guillermo Maya. Fuente: eltiempo.com
Primero: el columnista argumenta que la educación en Colombia es de mala calidad. Los resultados en las pruebas Pisa de los estudiantes colombianos son desastrosos. Un estudio de la UN corrobora el diagnóstico: “Casi el 80% de los estudiantes nuevos pierden el examen inicial de matemática básica" (elespectador.com, agosto 15-2013).
Segundo: los colegios privados son mejores que los públicos. Así es; sin embargo, hay una educación privada, exceptuando la de élite (más importante por los contactos que por la calidad), muy mala. Además, la clase política dejó marchitar los mejores colegios públicos del país, y otros fueron cerrados, verbigracia el Liceo Antioqueño (UdeA), en Medellín.
¿Quiere decir que la educación debería estar en manos del sector privado? Parece ser la solución de Kalmanovitz: “Existen buenas razones para concesionar colegios públicos a buenas instituciones privadas en Bogotá: democratizan la mejor calidad de la educación; (…) hay mejoras moderadas en el desempeño de los estudiantes (2,4% en matemáticas y 4% en lenguaje frente a los públicos)”. No mucho, que se diga.
Tercero: los sindicatos docentes son un obstáculo al mejoramiento de la calidad de la educación: “Aunque el principio de la evaluación de los maestros del Distrito por resultados existe en la ley (…), no ha sido implementada en forma efectiva (…), los enemigos naturales del experimento (la evaluación docente) son los sindicatos de maestros porque esta se convierte en una amenaza para su estabilidad, que se defiende sin importar que lesione los intereses de los estudiantes y de sus familias”.
Solución al problema de la mala calidad: educación privada: “Si el alcalde está interesado en mejorar las oportunidades de vida a todos los estudiantes de los colegios públicos de Bogotá, debería ampliar el programa de colegios concesionados, al tiempo que cancela los contratos de los mediocres y selecciona los mejores”.
Frente a la escabrosa situación de la educación en Bogotá y en Colombia, se podría preguntar por la situación en alguno de los países más exitosos en educación; por ejemplo, Finlandia, uno de los países estrella en los exámenes Pisa.
En este respecto, la revista ‘The Atlantic’ publicó una columna de Anu Partanen, ‘What Americans Keep Ignoring About Finland’s School Success’ (29 de dic. de 2011), que explica por qué el sistema educativo finlandés ha sido exitoso, en lo que corresponde en los exámenes Pisa, codo a codo con los asiáticos en los resultados, mientras que el sistema educativo norteamericano se encuentra bastante alejado de los primeros puestos.
Anu basa su columna en una conversación con Pasi Sahlberg, director en el ministerio de Educación finlandés del Centro de Educación para la Movilidad Internacional, y autor del libro Finnish Lessons: What Can the World Learn from Educational Change in Finland? Igualmente escuchó a Pasi en una conferencia a una escuela privada de NYC.
¿Por qué Finlandia es una superpotencia en educación? Porque valora más la equidad que la excelencia, dice Anu. No hay escuelas privadas en Finlandia. Tampoco hay universidades privadas, solo unas pocas instituciones privadas, y no se les permite que cobren; son financiadas por el Estado.
Lo importante en Finlandia, según Sahlberg, es que todos los docentes gozan de prestigio, paga decente y mucha responsabilidad. Se requiere un título de maestría para entrar a la carrera docente, y hay programas de entrenamiento de maestros muy selectivos. Si algún profesor no sirve, ese es un asunto de los rectores.
El término de competencia no es del agrado de los finlandeses, y les incomoda. Los ganadores no compiten. No hay listas de los mejores profesores, ni de las mejores escuelas. La principal motivación no es la competencia sino la cooperación. Los padres de familia no eligen, les es indiferente, porque todas las escuelas tienen las mismas características.
El principio de equidad: “Desde la década de 1980, el principal impulsor de la política educativa finlandesa ha sido la idea de que todos los niños deben tener exactamente la misma oportunidad de aprender, independientemente de los antecedentes familiares, los ingresos o la ubicación geográfica. La educación se ha visto ante todo, no como una forma de producir grandes estrellas, sino como un instrumento para equilibrar la desigualdad social”.
Desde el punto de vista de los finlandeses, como Sahlberg describe, la equidad significa que las escuelas deben ser ambientes seguros, y saludables para los niños, comenzando desde lo básico. Finlandia ofrece a todos los alumnos comidas escolares gratis, fácil acceso a la atención médica, consejería psicológica y orientación estudiantil individualizada. La clave de Finlandia es: “La excelencia académica a través de su política especial de atención a la equidad”.
El objetivo finlandés es que todos los niños tengan una buena educación pública, sin tener en cuenta en dónde estudian o de qué clase de familia vienen. “La experiencia de Finlandia muestra que es posible alcanzar la excelencia, centrándose no en la competencia, sino en la cooperación y no en la elección, sino en la equidad”.
La educación de Finlandia es tan buena que el 27% de su fuerza laboral universitaria son ingenieros, mientras en el resto de países OECD son el 15%, y se destacan por el número de patentes registradas. Finlandia, una economía de recursos naturales, se trasformó en una economía de la innovación (‘Does education lead to more innovation?’, voxeu.org, 21 de julio de 2013).
El problema de la educación en Colombia no son los sindicatos, ni la falta de incentivos en la microeconomía educativa, son las condiciones que determinan la existencia de la mayoría de los colombianos, y que están enraizadas en la estructura social colombiana, de profunda desigualdad y de escasa movilidad social.

sábado, 31 de agosto de 2013

Gran Boicot de apoyo al paro campesino: Más allá de las marchas


Gran Boicot de apoyo al paro campesino: Más allá de las marchas

Enlaces importantes:

Documento público de creación del pacto de consumo y generación de listas de corporaciones, marcas y productos amigables y no amigables con los campesinos:

La necesidad de acciones pacíficas y concretas como el Boycott: 
Es definitivo, el gobierno no está dispuesto a responder las exigencias de la ciudadanía y los campesinos. La fuerza pública está dividida entre hombres honestos intentando evitar la violencia y hombres violentos promoviendo los disturbios. Los ciudadanos, ante esta situación, se ven impotentes y creen que no hay horizonte después de las marchas.

Están equivocados: Es necesario y urgente que el apoyo ciudadano vaya más allá de las protestas en las calles y redes sociales, para que se transforme en acciones individuales y colectivas concretas, que golpeen el motor económico detrás del TLC y la ley 9.70: Las mega corporaciones que obtienen el beneficio absoluto y que han demostrado psicopatía y desprecio hacia el planeta tierra y la salud humana.

¿Qué es el Boycott de consumo?
El boycott es una medida pacífica, concreta, constante y que todos podemos realizar en nuestra vida diaria. Se basa en la elección responsable del consumo, apoyando mercados locales y golpeando la cartera de las grandes trans-nacionales que finalmente subsidian a los congresistas y políticos que han dejado comprometidos los recursos del país.

Pertenecer a este grupo implica entones, REALIZAR EL COMPROMISO PERSONAL, de iniciar un proceso de consumo responsable. Un proceso por el cual los ciudadanos y los campesinos vuelven también al trueque, al alquiler o al intercambio de bienes, saberes y servicios promoviendo el acceso y deteniendo el consumo descontrolado.

¿Cómo participar en el boicot y en la creación de un pacto de consumo solidario con el paro?

1. Puedo hacer parte de la red de investigación de corporaciones y productos que están sacando beneficio del TLC y que de paso, utilizan semillas "terminator" y tienen amplio historial de desprecio hacia el medio ambiente. "Monsanto" es un gran ejemplo, pero no es ni puede ser el único!

Para esto, diferentes personas pueden liderar listas, ejemplos: "Lista de alimentos que salen de mi canasta familiar. "Lista de alimentos que pueden sustituirlos". "Lista de corporaciones que están relacionadas con las semillas "Terminator". Si se te ocurren más listas, inclúyelas!!!

2. Puedo venir a este espacio compartir al grupo a compartir mis logros y experiencias para motivar a otros: ¿Qué productos has abandonado o cuales nuevos productos sostenibles recomiendas?. ¿Cómo y dónde puedo encontrar una lista de mercados locales amigables que favorezcan al campesino?

3. Difundir e invitar a tus amigos a hacer parte de este pacto simbólico que tiene verdaderos efectos en el mundo. Puedes participar del siguiente documento público y dar tus ideas sobre, cuales deberían ser los pactos de consumo ético y de beneficio a la economía local. Allí ya se están organizando ideas de varias personas!


https://docs.google.com/document/d/1HQXJaa_ocraOTWV3ZcWQvFopywUqtm5bj2ZHOZ1P_d8/edit


BOICOT No. 1: MONSANTO Y SUS ALIADOS


Este es un evento virtual y simbólico que representa el día en que terminaremos nuestra relación personal con Monsanto. Es el fin de una relación invisible pero poderosa, que le ha permitido a esta corporación financiar y apoyar tratados de libre comercio, no sólo en Colombia, sino en varios lugares del mundo, representando una reconocida amenaza contra el medio ambiente y los seres humanos.

Tenemos 14 días para preparar esta celebración, revisando nuestra canasta familiar, investigando y uniendo entre todos las listas de productos y marcas afiliadas a la gran red de Monsanto. 

La única herramienta que necesitamos es nuestra elección personal consciente!

Dirección del evento para ver y compartir listas de productos...



Los Nuevos Templos y sus correspondientes ritos


La modernidad que abandonó la misa del mediodía por la ansiedad por el estatus en el centro comercial, ignora que vive una vida conducida por motivaciones ajenas que gobiernan su voluntad. El Dios Dinero ha permitido la creación de nuevos templos de adoración e intento de asimilación y/o eliminación de ritos antiguos.

Estos son los ritos por los que viven las sociedades que creen que los ritos son parafernalias del cine y lo que vagamente comprenden como esoterismo. El Centro Comercial, el templo.

En Colombia, donde tener carros parqueados en el garaje y llenar los cuartos de san alejo de antiguedades son señales de estatus, un estatus que ignoramos que en varios países que nos sirven de modelo cultural, son señales de desorganización. Acá, el artículo de Piedad Bonnett encaja con la fortaleza de su título y la historia de la proliferación masiva e irreversible de los centros comerciales.

La explicación la tengo curiosamente en mi antigua historia laboral... Los centros comerciales son excelentes inversiones para lavar activos e inclusive manejar grandes redes de testaferros, protegiendo y capitalizando así los dineros de los "nuevos" ricos.

Los nuevos templos
Por: Piedad Bonnett

La proliferación de centros comerciales pareciera una tendencia irreversible.

En sólo Bogotá hay más de 40, en el resto del país 206 y se anuncia que habrá inversiones futuras por US$2.233 millones, bien sea para ampliar o remodelar los ya existentes o para abrir otros, cerca de un centenar. A qué se debe este auge de los centros comerciales, de qué son indicio y cómo cambian la interacción social del ciudadano, creo que es algo que vale la pena preguntarnos.
Según los expertos, los centros comerciales surgen en la medida en que hay desvalorización del centro de las ciudades y una pérdida de funciones de los sitios que en otras épocas convocaban allí a la ciudadanía: la plaza pública, los grandes teatros y las instancias gubernamentales que se desplazan hacia lugares que se suponen más convenientes. Y también porque al extenderse las ciudades y al ser los sistemas de transporte deficientes, es lógico que el ciudadano busque desplazamientos cortos y comercio que esté relativamente cerca. Pero, sobre todo, como consecuencia de la inseguridad. En ciudades más seguras que las nuestras y con centros monumentales llenos de significación, como París o Berlín, el grueso del comercio está en las calles, y casi todos los centros comerciales se encuentra ubicados en la periferia. “Descuidamos tanto la calle que la simulación de la calle triunfa”, me dice el arquitecto Maurix Suárez, experto en el tema. Y dice bien: porque el centro comercial es finalmente escenografía, ciudad ficticia que replica modelos de vida de las élites y crea una ilusión de interacción ciudadana que en realidad no existe. Todo allí es impersonal. Lo contrario al vecindario, al barrio, lugares que en sociedades sanas propician el encuentro, el diálogo y la solidaridad.
En Colombia, extrañamente, el centro comercial da estatus. Allí se va no solamente a ver y ser visto, sino a exhibir lo que exige el capitalismo rampante: capacidad de compra. Aunque ésta también sea puro simulacro. Con matices interesantes, que no podemos desconocer: además de la homogeneización que en ellos se ve, producto de la globalización, el centro comercial pareciera ser un espacio democrático, que pone todo al alcance de todos. Otra ficción.
Una sociedad con miedo se apertrecha. Sus élites se encierran: en el club, en el conjunto cerrado, en el edificio con un guarda en la puerta. Y el centro comercial es, finalmente, eso: un lugar privado que simula ser público —recordemos que se reservan el derecho de admisión— donde, como le oí a un amigo, dejamos de ser ciudadanos para ser clientes, reales o en potencia. No quiero que se me malinterprete: los centros comerciales tienen todo el derecho a existir. Pero es triste ver cómo se instaura una cultura del manejo del tiempo de ocio y diversión que hace que las familias, los adolescentes, prefieran al parque, la plaza o la calle que bulle con sus realidades complejas, estos lugares que venden la idea de que consumir es la forma por excelencia de ser feliz.

jueves, 29 de agosto de 2013

La relevancia histórica del actual paro campesino en Colombia y las acciones ciudadanas de apoyo



 Los campesinos de Colombia alzan sus voces contra un gobierno y en general todo un Estado ineficiente que ha puesto en venta todos los recursos naturales del país para el beneficio exclusivo de una gran élite de políticos tradicionales y "nuevos ricos", quienes controlan además la mayor parte de las ramas del poder público y los medios de comunicación. Ahora, cuando el ataque se ha dirigido a la base misma de la producción agrícola, las semillas, se ha levantado con ferocidad un paro agrícola cuya fuerza ha logrado poco a poco liberarse de la polarización de los partidos políticos y sus correspondientes lugartenientes.

 La fuerza que ha venido tomando el paro a nivel nacional, apoyada por la importante documentación del film 9.70 de Victoria Solano, ha logrado superar la ira pasiva de las redes sociales y ha logrado que la ciudadanía, normalmente despectiva frente al campesino, esté saliendo a las calles a exigirle al gobierno para que reconozca la existencia de un grave problema con posibles consecuencias negativas en el corto plazo, dialogue con los campesinos y ejecute soluciones viables.

  La pasividad del ciudadano Colombiano ¿Conformismo o miedo?

 No es una gran revelación decir que el temor al Estado y la incapacidad para transformarlo y hacer parte de sus políticas, es una de las principales características de su población. Se equivocan quienes creen o fugazmente hablan del clásico "conformismo" del Colombiano, pues este cliché en nuestras conversaciones es una misma forma de encubrir la verdadera motivación para nuestra quietud: Tenemos miedo, y para nuestra vergüenza, hemos utilizado ese miedo para desprendernos de nuestra responsabilidad política y convertirnos en sujetos pasivos de todo lo que ocurre a nuestro alrededor. En Colombia hay una rica historia de levantamientos populares armados y pacíficos, así como una enorme lista de personajes que han levantado su voz y han denunciado las constantes faltas del Estado y su históricamente reconocida ineptitud para servirle a su población.

Para quienes no tengan en mente muchos de estos eventos de evidente ineptitud, tendrán suficiente con conocer apenas tres: El caso de Panamá (1863-1903), El Frente Nacional (1958-1974) y la apertura económica del país y la consecuente imposición unilateral del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos (1991- ....).

 En todos los casos y en todas las situaciones, artistas, periodistas, ciudadanos y campesinos han tenido un papel fundamental, aunque mitigado y sometido al olvido, por una violencia del Estado y las organizaciones criminales armadas sin precedentes y con amplias violaciones a todos los derechos reconocidos y todos pactos firmados a nivel constitucional y tratados a nivel internacional. En todos los casos, los medios de comunicación y la ausencia de estructuras educativas fuertes, han permitido que la voz de los campesinos y de los ciudadanos sea "politizada", se convierta en herramientas de los partidos políticos y las corrientes ideológicas europeas, generando divisiones destructivas entre "izquierda" y "derecha" y la constante persecución entre ellas.

El asesinato de tantos políticos que intentaron romper la brecha, líderes sindicales, líderes indígenas, profesores, estudiantes  e inclusive de figuras en la televisión como el enorme y crítico periodista Jaime Garzón, son muestras de un meticuloso plan colectivo de generación de temor y pasividad. Colombia no es una nación de conformistas sino de ciudadanos temerosos y mal encaminados en causas y discursos alienantes y ajenos.

 El Inicio del siglo XXI para este país ha tenido estas características: La política de generación de terror y miedo y la de callar al campesino, quien finalmente ha sido la principal víctima de toda la Historia Colombiana. La Independencia y la generación de la mal llamada "Democracia más antigua del continente", no han sido sino enormes sofismas para el campesino, excusas para su explotación, su desplazamiento y para el robo de los recursos de su producción propia. El Tratado de Libre Comercio puede considerarse como una estocada final, un punto máximo que compromete los recursos del país de una manera injusta e in-equitativa, y que más que beneficiar al gobierno Estadounidense, beneficia a la la enorme masa de corporaciones cuya hambre y psicopatía es fácil de observar pero difícil de detener.

El llamado "Neo-colonialismo" es mucho más sutil y tiene herramientas persuasivas muy poderosas a través del consumo. Los Colombianos han permitido que en la era de apertura económica que abrió Cesar Gaviria y que sus sucesores han continuado promoviendo, los placeres del consumo irresponsable y la adaptación mundana de prácticas de una cultura irresponsable como la del "sueño americano" se hicieran una realidad. Solo basta observar la televisión privada Colombiana que naturalmente acapara la mayor cantidad de atención del público, o los nuevos templos en la gran proliferación de centros comerciales en todo el país, para darse cuenta de que tan extranjeros son los Colombianos para su propio país, y que tan sometidos al miedo han estado, al parecer...... hasta ahora.

  ¿Por qué puede tener relevancia histórica el actual paro campesino?

 Porque si bien ha sido la ciudadanía la que ha permitido que el Estado comprometa sus recursos, en este momento el paro campesino ha roto las redes de desinformación de los medios tradicionales y desde las redes sociales hasta grupos de solidaridad y marcha ciudadana pacífica en ciudades como Bogotá, han logrado liberarse de la influencia y el abrazo de los dogmas políticos. Como completos ineptos hemos podido ver a los ex-presidentes gestores de este problema, manifestarse a favor del paro, mostrando altos niveles de cinismo y desprecio por el trasfondo de las protestas.

 El paro campesino en Colombia no es ni "liberal", "conservador", de "Izquierda o Derecha". En las calles y en las redes sociales se están encontrando ciudadanos que parecen recordar la relevancia de su campo y sus habitantes. Quizás con el temor de que sus verduras y sus frutas escaseen, o el temor de que se conformen nuevos grupos armados y la ciudad ya no sea tan segura, la ciudadanía, aquella máquina de consumo que ha permitido que leyes como la 9.70 entre otras erróneas legislaciones en el marco del TLC, está reconociendo la seriedad del problema y sus catastróficas consecuencias.

 Es temprano para decir cual será el resultado, pues finalmente hoy, 29 de Agosto, el país, las escuelas y las vías evidencian que el paro continuará y que el gobierno sigue pasivo - agresivo, utilizando el silencio mediático y la feroz fuerza de la policía y los escuadrones para mantenerse en su política de generación de temor. Es temprano inclusive para decir que el actual paro campesino va a generar un cambio en la política de venta de recursos naturales, pero, y es importante hacer énfasis en este positivo pero, hay una posibilidad abierta a que el miedo colectivo pierda su fuerza y se generen nuevas dinámicas pacíficas de cohesión social, libres de dogmas políticos, que puedan organizar acciones concretas que golpeen a las élites y las lleven a revisar la ley sobre semillas entre tantas otras leyes que amenazan a la población vulnerable del campo y su existencia misma.

  El Camino después de las Marchas

 Marchar pacíficamente es como reciclar, es el principio de un ciclo complejo de cambios en uno mismo y por lo tanto en el mundo. Sin embargo, son ejercicios que también pueden quedarse en el placer profano del ego y que pueden perder rápidamente trascendencia. Tiene que haber un horizonte superior para estas acciones iniciales, una motivación para vivir en el cambio, para generar acciones colectivas concretas y eficientes que puedan tener un impacto des-politizado y encausado hacia un eje: La soberanía alimentaria y la situación crítica del campo y sus habitantes. La única revolución eficiente y posible está en la de generar círculos de consumo y alimentación responsable, cultivos en casa, permacultura y apoyo a los mercados locales, hasta la organización colectiva de boycotts que realmente golpeen a los monstruos corporativos y lugartenientes que custodian leyes como la 9.70, y gestionan los intereses de los países que firmaron el tratado. Los Colombianos necesitan entender la relevancia histórica del actual para campesino.

Necesitan comprender que tienen en sus manos herramientas de difusión, pero sobre todo, acciones individuales de consumo responsable, que pueden luchar contra la injusta repartición de riqueza de su país y que puede beneficiar a las personas que les brindan sus principales alimentos. Para un país con la riqueza ambiental y la enorme biodiversidad que tiene, es un absoluto fracaso el permitir que sus semillas sean controladas y manipuladas por los intereses de multi-nacionales como Monsanto, ampliamente reconocidas por ser enemigas del medio ambiente y de la salud humana. Es un fracaso que las generaciones futuras nunca podrán perdonar.

  Acciones Concretas de la ciudadanía para colaborar 

1. La ley 9.70 hace parte de todo un grupo de leyes que sirven como estructura de funcionamiento del Tratado de Libre Comercio firmado con los Estados Unidos. Como todas las leyes y todos los tratados, según la legislación Colombiana, pueden ser demandados si no son convenientes para el pueblo, a quien teóricamente sirven las ramas del poder. Es necesario que del espíritu de las marchas y las redes sociales, se generen grupos de personas que conozcan las leyes Colombianas y en conjunto, elaboren peticiones y demandas que tengan un masivo respaldo popular. Si logran evitar "politizarse", pueden generan un impacto tan grande como aquel generado por la "séptima papeleta" en los años ochenta.

 2. El impacto de los Boycotts de consumo y las marchas con formación pedagógica es desconocido en Colombia, pues es un país que fácilmente puede caer en los dogmas políticos y en el interés de los mercados de armas o grupos armados en sí. Existen intereses internos que desean que el paro campesino se salga de las manos para justificar sus políticas de seguridad y retomar lo que llaman, la "mano dura". Acá es donde los ciudadanos pueden ayudarle al campesino, fortaleciendo el espíritu solidario de las marchas a través de actos simbólicos, que como se ha visto en el mundo, tienen más impacto que el vandalismo y el ataque físico a la policía. Quien marcha, y desconoce que la policía está esperando una excusa para ejercer su violencia legítima, es un gran ignorante.

Los actos simbólicos y pacíficos tienen mayor recuerdo e impacto en la conciencia, así que las marchas deben tener una elaboración pedagógica, que afortunadamente hoy en día puede emularse y ejemplificarse en el caso del 15-M y OccupyWallstreet en el reciente año 2011.

 Ejemplos prácticos de Boycotts:

 - Generación de círculos de consumo responsable e intercambio de bienes, saberes y servicios, fomentando el apoyo a mercados locales y productos campesinos responsables con el medio ambiente.  
 -.Fomentar el trueque y las jornadas como pueden verse ejemplos en Villa de Leyva o Bogotá.
 -Investigar y difundir listas de productos que utilicen Semillas Terminator u otros productos de las corporaciones que obtienen enormes ganancias del tratado de libre comercio y leyes como la 9.70.
 - Disminuir el consumo y fomentar el acceso: Compartir, compartir, compartir!! - Difusión de información afuera y adentro del país: El mundo entero tiene amplias experiencias en estas situaciones y la difusión de esta información es clave para que llegue a varios Colombianos en el exterior y personas de otros países que estén interesados en generar conciencia y de paso, presión mediática por redes para que el gobierno colombiano tenga que darle la cara al problema.
 - Difusión libre de políticas establecidas y de políticos establecidos: La única política debe ser la que promueve la soberanía alimentaria, un eje que toca el paladar de todos los colombianos, independientemente de su origen. Existen varios artículos de opinión en redes y el mismo documental 9.70 de Victoria Solano, con la suficiente fuerza para llegar a muchas más personas que se sienten solidarias pero impotentes.

 Como estas, existen muchas acciones individuales y concretas que pueden darle una mano al campesino Colombiano y superar la impotencia y la fugacidad de las marchas. La necesidad urgente está en la forma de organización de estas ideas, y ahí es donde está la posibilidad de que Colombia, se sacuda y comprenda las posibilidades que tienen sus ciudadanos entre manos.

  "Y entonces marchamos, nos vimos las caras, acabamos con algunos prejuicios en el intento de romper esa pared invisible de la indiferencia. Descubrimos la belleza de la conciencia colectiva a través de actos simbólicos y proyectados a través del arte y su propósito armonizador. Pero es hora de preguntarnos.... ¿Cómo podemos ahora canalizar tantas buenas intenciones, para comprometernos a realizar acciones individuales que nos trasciendan y conviertan la vida misma en una gran marcha de acciones brillantes?"

miércoles, 28 de agosto de 2013

Si usted fuera campesino...

No me extraña que los campesinos salgan a las carreteras a protestar. Lo que me sorprende, dadas las deplorables condiciones del campo colombiano, es que no lo hayan hecho antes. Rechazo alevosías como bloquear caminos y quemar vehículos, que perjudican sobre todo a otros campesinos y les impiden transportar y vender sus productos. Pero reconozcamos que los medios de comunicación enseñamos a los ciudadanos que solo hay cubrimiento periodístico cuando estalla un bochinche, y las autoridades, a su turno, solo se inquietan cuando aparece el bochinche en la prensa. La posibilidad de que salga en las noticias una reunión rural muy importante pero sosegada es mínima, al contrario de lo que logran unas buenas llamaradas o algunas vías obstruidas.
La democracia se inventó, entre otras cosas, para que la gente pudiera protestar libre y pacíficamente. Protestan los súbditos árabes, los gays rusos, los estudiantes chilenos, las chicas de pecho al aire y los trabajadores europeos, y los llamamos “indignados”. Pero si lo hacen los labriegos o los pequeños empresarios agrícolas colombianos (que sostienen a 9 millones de personas), se convierten en “subversivos”. Para ellos están reservados el despojo sin derecho a queja, el desplazamiento en silencio, la resignación secular... O, en el extremo de la desesperación, la errada vía de las armas. Celebremos que –descontados desmanes condenables– esta vez nuestros cultivadores se rebelen y se hagan sentir.
¿Y cómo no rebelarse ante el estado del campo colombiano, agobiado por la violencia, el despojo, la injusticia, el abandono? Según reciente estudio (Balcázar y Rodríguez), “los índices de concentración de la tierra en Colombia son de los más elevados del mundo”: el 70 por ciento de los predios son dueños del 6 por ciento de la tierra y solo el 1 por ciento tiene el 43 por ciento.
Es vergonzosa la historia de algunos programas oficiales de fomento agrícola de los últimos años. El de Carimagua, que debía destinar 17.000 hectáreas a campesinos desplazados, terminó en manos de Corpoíca, Incoder y el Ejército. Buena parte del botín en subsidios del plan Agro Ingreso Seguro fue al bolsillo de plutócratas costeños y amigos políticos del pasado gobierno. El reciente plan de titulación de baldíos en el Catatumbo cayó en poder de poderosas empresas.
Dos de cada tres trabajadores ganan menos de un salario mínimo. Buena parte de los créditos se destinan a los más adinerados. Según el economista Aurelio Suárez, los fertilizantes de venta en Colombia figuran entre los más caros del planeta. La mitad de las calorías y proteínas de cereal que consume el país vienen del exterior. En el primer año del TLC se dispararon las importaciones agrícolas: la soya subió 467 por ciento, los lácteos, 214, la carne de cerdo, 66, el trigo, 15…
Fedesarrollo señala que en los últimos años bajó la pobreza en el país, salvo en el área rural, donde aumentó la indigencia y persiste en forma alarmante la miseria. Por eso protestan los campesinos. Si usted fuera campesino, seguramente también estaría gritando en una carretera.
ESQUIRLAS. 1) Colombia y Brasil son, según filtraciones de Edward Snowden, los países suramericanos en que Washington ha adelantado más intenso espionaje político y comercial. Brasil anunció que denunciará las grabaciones ilegales. ¿Y Colombia? ¿Nada va a decir Colombia? 2) Carlos Urrutia, embajador en Washington, dimite porque tramó el desvío de baldíos campesinos a la empresa Riopaila. Y resulta que su reemplazo será Luis Carlos Villegas, quien, como presidente de la Asociación Nacional de Industriales, ayudó a estructurar el ruinoso TLC con Estados Unidos, a causa del cual la industria productora colombiana exporta 5 por ciento menos que hace cinco años e importa cada vez más (65 por ciento). Curiosos premios confiere el Gobierno en su política de intercambio de camisetas entre el sector público y el empresarial…
Daniel Samper Pizano
cambalachetiempo@gmail.com

jueves, 11 de julio de 2013

La Esencia del capitalismo y el sistema de mercado



Como Dios, el capitalismo tiene la mejor opinión sobre sí mismo, y no duda de su propia eternidad - Eduardo Galeano

miércoles, 10 de julio de 2013

Libertad de cara al miedo: Entrevista a Ken Wilber


Los escritores y pensadores Andrew Cohen & Ken Wilber debaten en el libro "Libertad de Cara al miedo", sobre el desafío de mantenerse conectado con una perspectiva espiritual elevada mientras la propia supervivencia de la humanidad pende de un hilo. Importantes preguntas que nos confrontan con nuestro propio ser a través de una espiritualidad consciente y exponente de lo mejor de cada uno de nosotros.

ANDREW COHEN: En estos días, la mayoría de las personas están conscientes del hecho de que estamos en lo que muchos consideran una crisis global. En este momento en particular, por supuesto, estamos más conscientes de la gran crisis financiera, pero esto está sucediendo en el contexto de otros peligros que se vislumbran –la amenaza del terrorismo, el desafío climático y la destrucción de nuestro ambiente natural, por nombrar sólo algunos. En esta edición de EnlightenNext presentamos un número de prominentes futuristas que nos ofrecen sus perspectivas de lo que podríamos enfrentar en los próximos meses, años y décadas. Pero yo pensé que tú y yo podríamos aproximarnos al tema desde una perspectiva levemente distinta y mirar la relación individual, subjetiva, existencial, intelectual, emocional y espiritual con la crisis. Yo he pensado bastante en este tema, y he hecho algunas observaciones interesantes en mí mismo y otras personas. He notado que lo que sucede cuando los seres humanos se asustan es una profunda contracción en el ser. Cuando nuestro estilo de vida y nuestra sensación de libertad son amenazados, no sólo hay una contracción emocional sino también una contracción intelectual, filosófica y espiritual –una contracción de nuestra capacidad de pensar en términos más amplios.

KEN WILBER: Eso es correcto. Los tiempos de crisis tienden a agravar la contracción del ser. Y esta edición es crucial en este momento, dada la naturaleza de estos tiempos.

EL IMPACTO ESPIRITUAL DE LA CRISIS
COHEN: Pienso que esto es particularmente conmovedor o significativo para personas que están interesadas en lo que podemos llamar una perspectiva y visión espiritualmente inspirada. Todas las formas de espiritualidad mística están basadas en una experiencia directa o la aprensión a lo limitado –una libertad primordial, una expansión infinita, una plataforma eterna de todo lo que es. Y cuando tenemos esa clase de experiencia, cuando nos volvemos conscientes de cualquier “no limitación”, eso afecta dramáticamente la forma en que pensamos sobre lo que significa ser humano. Tú y yo hemos hablado bastante sobre la fricción misteriosa y milagrosa que ocurre cuando el sentido inherentemente limitado del ser individual comienza a despertar a esa dimensión de la realidad que es absolutamente sin límites. Es la fricción entre lo ilimitado y lo limitado que da nacimiento al éxtasis espiritual y a la inspiración espiritual y las perspectivas espirituales. En la espiritualidad evolucionaria, ese sentido de no tener límites es experimentado no solo en el primordial Fundamento del Ser, más allá del tiempo y de la forma, del que hablan las tradiciones místicas, sino también en el mundo del tiempo y la forma a través de un despertar directo hacia lo que yo llamo el impulso evolucionario mismo.

 Ese impulso no es otro que la fuerza motora detrás de toda la creación. Cuando experimentamos ese impulso evolucionario, nos volvemos conscientes de un sentido de potencial infinito que va alcanzando y expandiéndose permanentemente hacia el futuro desconocido. Nos está llamando hacia él, implorándonos que le respondamos y nos volvamos uno con él en un abrazo de éxtasis con el proceso de la vida. Ahora, hablando más generalmente, cuando los seres humanos son amenazados en su nivel de supervivencia –ya sea por la guerra, la enfermedad, el calentamiento global o el Apocalipsis- tiende a haber una contracción. 

Cuando nos preocupamos por la supervivencia, dejamos ir nuestra perspectiva espiritualmente despierta y iluminadamente evolucionaria y simplemente nos preocupamos de nuestro propio bienestar. Perdemos, literalmente, contacto con la luz. Y haciendo eso, perdemos contacto no solo con la apertura infinita y la libertad inherente del Fundamento del Ser, pero aún más importante en términos de lo que me interesa, con la consciencia de nuestro potencial de desarrollo infinito, nuestro potencial para evolucionar conscientemente. Entonces yo he pensado que puede ser bueno para nosotros que hablemos un poco de cuán importante es dejar que eso no suceda nunca, sin importar lo que pase con nosotros. Pienso que es crucial que las personas entiendan que el instinto de supervivencia aparece naturalmente en nosotros porque hemos estado sobreviviendo todo tipo de crisis por cientos de miles de años! 

Pero el instinto de evolucionar, como está comenzando a revelarse –esa aspiración espontánea de ser más consciente- es muy nuevo. Para la mayoría de los seres humanos es una consciencia apenas emergente. Entonces, este instinto nuevo debe ser protegido y nutrido, y no debemos dejar que quede enterrado debajo de todo el miedo que aparece naturalmente cuando nuestra supervivencia parece ser amenazada.

WILBER: Pienso que eso es exactamente correcto. Los temas que tú señalas son realmente cruciales en 
este momento, dado el sentido de carencia en nuestro mundo, la sensación de que algo está faltando, la sensación de estar asolado por la pobreza.
Una manera útil de mirar esto es a través de la jerarquía de necesidades de Maslow. Abraham Maslow descubrió empíricamente que las personas son motivadas por alrededor de media docena de necesidades fundamentales, las que representó como una pirámide con las necesidades más básicas en la parte inferior de la pirámide. Observó que cuando satisfacemos lo más básico de esas necesidades, la siguiente necesidad más alta aparece. Cuando las necesidades fisiológicas y de seguridad están satisfechas, aparecen las necesidades de pertenencia, de amor, de estima e incluso de auto-realización. Pero lo que él descubrió que es particularmente interesante en términos de este debate, es que las necesidades humanas están divididas en dos grandes tipos de motivación, las que llamó necesidades deficientes y necesidades de ser. Las necesidades deficientes son necesidades que están motivadas por una carencia –y las cinco que yo acabo de mencionar, desde las fisiológicas a la auto-realización, son necesidades deficientes.
Pero Maslow descubrió que luego de que las necesidades de auto-realización son satisfechas, emerge una clase completamente diferente de motivación – una motivación que no está motivada por la carencia sino por la abundancia. Llamó a estas necesidades de ser –y la necesidad de auto-trascendencia era el ejemplo que utilizaba. En este punto, lo que sucede es que la persona ha comenzado a entrar en contacto con la dimensión absoluta de su ser, con una libertad primordial ilimitada y completitud, una gran perfección, apertura infinita, un ahora sin tiempo, el gozo de la dicha y la felicidad del Fundamento de todo Ser. Cuando entran en contacto con eso, su motivación es de completitud, de abrirse, de abundancia. Es como si te dieran mil millones de dólares –lo primero que haces es empezar a compartir con tus amigos, opuestamente a lo que harías si tuvieras sólo diez dolares y estuvieras mendigando.
Entonces, el punto esencial en tiempos de crisis, como has estado diciendo, es no dejar que las circunstancias agraven la contracción del ser y ocasionen una regresión desde las necesidades de ser a las necesidades deficientes. No dejar que esa amplia dimensión de motivación por la auto-trascendencia, e incluso la auto-evolución, se pierda y retroceda hacia la auto-estima, el sentido de pertenencia o las necesidades de seguridad.

COHEN: Exactamente. Especialmente porque esa necesidad de evolucionar conscientemente es algo tan nuevo, apenas apareciendo en la punta de la pirámide, es demasiado fácil perder contacto con ella.

WILBER: Uno de los estudiantes más importantes de Maslow fue Clare Graves, cuyo trabajo formó la base de las Dinámicas de Espiral, de la que hemos hablado en varias oportunidades. En su investigación sobre valores humanos, Graves encontró dos clases esenciales de motivación, las que llamó primer estrato y segundo estrato. Las etapas del primer estrato de Graves son similares a los primeros cinco niveles en la jerarquía de necesidades de Maslow, las necesidades deficientes, mientras los niveles del segundo estrato corresponden generalmente a las necesidades de Maslow de ser. Para Clare Graves, uno de los factores que definen el segundo estrato es que existe una caida dramática del miedo. Y eso es importante.

COHEN: Muy importante.

WILBER: El nivel de miedo es realmente una suerte de marcador de cuán identificado te sientes con el ser individual, simplemente separado. Los Upanisad dicen: “Donde sea que haya otro, hay miedo”. La consciencia más elevada –la consciencia de la no dualidad, de la esencia- trasciende el sentido de separación que es inherente en la dualidad sujeto-objeto. Los individuos motivados por necesidades de auto-trascendencia, necesidades de ser, se sienten a sí mismos como uno con la manifestación. Los Sufi lo llaman la Identidad Suprema. Y está lo que los Zen llaman dejar el cuerpo-mente, donde ya no estás más identificado sólo con el cuerpo-mente individual, entonces el miedo se cae también, porque hay mucho menos preocupación por el destino de este organismo individual. Aun si permitimos que los tiempos de crisis reactiven la auto-contracción y permitan una regresión hacia el primer estrato o las necesidades deficientes, entonces estamos permitioendo que estas condiciones nos alejen de la consciencia Cósmica, fuera de la esencia radiante, radical y no dual, y hacia uno de las estructuras de valor más bajas, que está aislada, separada y contraída. Desafortunadamente, esa es una de las cosas principales que suceden durante tiempos como este.
COHEN: Todo eso es verdad también. Yo aliento a las personas que están leyendo o escuchando esta conversación a que presten atención a este movimiento en ellos mismos, que miren de cerca a sus propias respuestas a las circunstancias actuales a la luz de los tipos de distinciones que estamos haciendo. Cuando preparábamos esta edición, tuvimos una entrevista con el futurista John Petersen (ver artículo sobre el 2012), quien describió imágenes un poco deprimentes de nuestro futuro más cercano. Después de escuchar la entrevista, me vi a mi mismo descender literalmente desde lo que has estado llamado necesidades de ser y bajar directamente a un nivel de supervivencia. De repente, todo a lo que he dedicado mi vida y todo por lo que estoy viviendo – la evolución de la consciencia y de la cultura y la gloria inherente de esto en cada momento- pareció desaparecer. Me encontré a mí mismo pensando: “No tiene sentido hacer esto. Sólo necesitamos encontrar una forma de salir de esta crisis”. Me tomó alrededor de tres o cuatro horas volver a estar en contacto con la belleza y la gloria de lo que siempre me ha motivado.
Entonces me gustaría que las personas piensen sobre las distinciones que estamos haciendo –que pasen algo de tiempo prestándole atención a esos momentos cuando hacen este descenso hacia el miedo y vean cuán diferente se empieza a ver el mundo. Una cosa es simplemente debatir cosas como esta, pero es algo distinto verlo en la experiencia personal de cada uno. Estas vueltas internas pueden suceder muy, muy rápidamente, especialmente si nos enfrentamos con crisis verdaderas. Lo que necesitamos aprender a hacer, porque estamos enfrentando una crisis verdadera, es no perder la perspectiva y no perder contacto con esa dimensión de nuestra experiencia que no es relativa y que siempre ha sido más importante que cualquier otra cosa.

WILBER: Es crítico. Es por eso que en estos tiempos nuestra práctica espiritual se vuelve esencial. Realmente tenemos que desarrollar una consciencia elevada de nuestros propios mecanismos internos y saber qué es lo que puede apartarnos de estar anclados en esta consciencia incalificable, sin tiempo, y retrocedernos a un modo contraído de supervivencia. Eso es realmente importante, porque existen algunos temas serios de supervivencia en este momento.

COHEN: Absolutamente.

WILBER: Puede que no lo logremos como especie. Existen inquietudes muy, muy reales. Y ser capaz de observar las dinámicas internas, verse a sí mismo contraerse al enfrentar eso, es un maestro supremo. Es una oportunidad, como lo describiste en tu propio ejemplo, de aprender realmente cómo tú permites que el modo de supervivencia te aleje de tu ser verdadero y tu consciencia ya en libertad.

COHEN: Sí. La razón por la cual es tan importante es que cuando desdendemos por la escalera del desarrollo, no es sólo la experiencia que sentimos la que se contrae; también lo hacen nuestras perspectivas y nuestros valores. Perdemos contacto con lo más elevado, con lo que tiene gloria inherente, y nos contraemos a una orientación de vida de mucho temor.

WILBER: Sí.

COHEN: A menudo, los seres humanos que son capaces de hacer una diferencia en estos tiempos, son aquéllos que son capaces de ver estas crisis tan reales y eventos globales dentro de un contexto amplio de desarrollo –verlo como parte de un proceso mayor, que en sí mismo es indestructible. No perder contacto con esa perspectiva es crítico, porque el problema es que cuando perdemos contacto con la perspectiva más amplia, perdemos contacto con la mejor parte de nosotros mismos. Ese es el gran desafío en tiempos como estos.

WILBER: Hemos visto mucho de eso individualmente, culturalmente y a nivel planetario.

COHEN: Por eso es tan cierto lo que dijiste sobre la importancia de la práctica. Creo que uno tiene que ser un héroe espiritual para poder mantener un ojo en la plataforma sin tiempo de la conciencia misma y en esta perspectiva evolucionaria cósmica más amplia. Uno necesita tener un profundo samadhi, un foco poderoso, una estabilidad de propósito, una perspectiva amplia, un panorama evolucionario –y todo esto necesita ser cultivado.

WILBER: Esa es una tarea desafiante, sobre todo cuando en un sentido sicológico, cultural y económico, el mundo está atravesando una gran depresión. Esta sucediendo en los cuatro cuadrantes, como podríamos decir: el sicológico, el cultural, el social y el biológico. Es como si una energía sutil de conciencia se esta contrayendo a sí misma, y eso es lo que está siendo transmitido a todos nosotros. Eso es lo que sucede durante tiempos de supervivencia. Entonces, estar conscientes de eso y mantener en mente la perspectiva más amplia es exactamente lo que se necesita hacer, Es por ese motivo que estos tiempos son oportunidades, en ese sentido, para ser capaces de encontrar esta consciencia de ser incluso en las nieblas de la auto-contracción de supervivencia y ser capaces de asegurar esa presencia incalificable, infinita, gozosa, radiante y sin tiempo en nosotros mismos, aun cuando vamos tomándonos seriamente los temas de nuestro mundo manifiesto que necesitan ser atendidos. Eso no significa decir que solo queremos estar en contacto con valores espirituales e ignorar la crisis. Estamos hablando de estar en contacto con ambos –con el samsara y con los problemas que están sucediendo alli y con nirvana, que es la gran liberación suprema.

COHEN: Sí, y yo agregaría algo a eso. Una cosa es estar consciente de la naturaleza inherente y atemporal del Fundamento de todo Ser –ese nirvana infinito y radiante del que hablas. Pero también queremos estar conscientes del impulso evolucionario, de la chispa creativa de extasis que despierta en consciencia, la aspiración de evolucionar y de desarrollarse que es motivada por una clase de urgencia utópica. Es un impulso de expresar esa perfección inherente y totalidad que intuimos de la dimensión no manifiesta atemporal aquí en el reino manifiesto. Entonces, yo sólo quería agregar ese elemento a lo que tú estabas diciendo. El desafío no es sólo no perder contacto con el primordial y atemporal Fundamento del Ser; es también no perder contacto con ese impulso utópico, esa aspiración de manifestar perfección.

WILBER: Para todos los seres.

COHEN: Sí, para todos los seres y para el universo mismo.

CUANDO LA NUEVA ERA SE ENCUENTRA CON EL APOCALIPSIS

COHEN: Tú sabes, hay muchas personas que dicen que es necesario un colapso completo hará que lo nuevo pueda emerger, y entonces de las cenizas puede ocurrir una regeneración extraordinaria. No me refiero solo a los apocalípticos fundamentalistas. Me refiero a personas que son generalmente bastante progresistas en sus puntos de vista. Pero yo no estoy de acuerdo con esa forma de pensar. Si todo colapsa, vamos a tener que luchar sólo para regresar al lugar en donde estábamos, y más aún para avanzar! Pero demasiadas personas de orientación espiritual tienden a pensar de esta manera, y yo creo que es un poquito inocente, si no incluso peligroso.

WILBER: Yo siento que es inocente. Es como volver al virus del Y2K una y otra vez – la noción de que va a haber un colapso social completo y que luego va a crecer el amor y la compasión que nos va a reunir nuevamente. Es un pensamiento adorable, pero es altamente inocente y muy poco práctico. Lo que ese tipo de colapso realmente hace es lanzar a los seres humanos hacia abajo en la escala de desarrollo, hacia abajo al primer estrato –a las necesidades fisiológicas, de seguridad, necesidades de supervivencia. Si hubiera un colapso mundial, seríamos lanzados hacia abajo en la escala de las formas tecnológicas de existencia. Estaríamos en las calles recolectando comida. Luego tendríamos que aprender como cultivar comida nuevamente y pasar de la horticultura a la agricultura, y luego desarrollar maquinaria y lentamente buscar nuestro camino de vuelta hacia la era industrial y desde allí a la era de la información. Entonces, la idea de que de alguna manera un colapso completo va a deshacerse justo de las cosas malas y va a dejar todas cosas buenas implícitamente en su lugar es un poquito loca.

COHEN: Es como cuando un mito de la Nueva Era se encuentra con una perspectiva apocalíptica tradicional.

WILBER: Sí. Ahora, si miramos la historia humana, vemos que los seres humanos casi nunca han actuado con suficiente previsión y sabiduría como para cambiar el curso de los problemas mundiales antes de que ocurra algún tipo de catástrofe. Usualmente, algo tiene que enfermarse antes de que le demos suficiente atención para arreglarlo. Entonces, es de allí de donde sale esta idea del colapso. Pero es irracional exagerar y decir que tiene que ser un colapso total antes de que algo vaya a cambiar.

COHEN: O incluso peor, decir que ese colapso va a pavimentar el camino para esta renovación 
extraordinaria.

WILBER: Sicológicamente, eso simplemente no sucede. Tecnológicamente, no sucede. Y culturalmente, tampoco sucede.

COHEN: A un nivel individual, he visto muchas personas que atraviesan algunas etapas bastante malas y se hunden a niveles más profundos o estructuras dentro de sí mismos. Pero ese raramente es el catalizador de algún tipo de despertar extraordinario o renovación. Hay casos ocasionales, por supuesto, donde este tipo de cosas suceden, pero es la excepción más que la regla. Entonces, yo pienso que en la espiritualidad popular, y tambien en algunas tendencias tradicionales, este es una especie de mito que ha sido sobreenfatizado. El hecho de que puede ser verdad en algunas excepciones no lo convierte en una regla. Usualmente es todo lo contrario.

WILBER: Sí. Pienso que se trata de una mal interpretación de cómo ocurre el crecimiento y el desarrollo. A pesar de que es ciertamente el caso de que en algunas instancias un tipo de fracasi es necesario para que ocurra un avance considerable.

COHEN: Absolutamente.

WILBER: Espiritualmente, el ego tiene que fracasar para que el satori avance, y asi sucesivamente. Pero eso es bastante diferente de que colapse el mecanismo completo de la cultura. Eso no va a generar amor y paz –va a generar guerras por la supervivencia, agresión, rabia, odio.

POR EL BIEN DE LA EVOLUCION MISMA

COHEN: Tú sabes, a pesar de lo mal que se ven las cosas, Yo tambien siento –y por supuesto puedo estar equivocado- que de una u otra forma vamos a salir de esto. Parece haber tal sentido de buena voluntad, positivismo, pasión por la vida e ingenuidad en el espíritu humano, y aún más desde la elección de Obama. Siento tan fuertemente en mí que no parece que vamos a dejar este planeta muy pronto. No es seguro que vayamos a superar la crisis, pero yo siento que eso es más probable que cualquier otra cosa. Nuestra voluntad de supervivencia y nuestra capacidad de innovación son tales que intuitivamente se siente como si fuéramos a encontrar el camino.

WILBER: Personalmente, yo creo que ese es el caso. Creo que esas circunstancias donde es casi un hecho –no un colapso completo pero tiempos económicamente estresantes- pueden ser parte del stress evolucionario que ayuda a la humanidad a darse cuenta de la necesidad de unirse. Una de las buenas formas de mirar nuestro predicamento presente es que la crisis ecológica es básicamente la primera crisis mundial, la primera que afecta a cada hombre, mujer y niño sobre el planeta. Ese tipo de crisis no había sucedido antes, y lo que está empezando a mostrarnos es que en términos de la evolución de las estructuras sociales, hemos alcanzado el límite de lo que la nación-estado puede hacer. Hay tres cosas que las naciones-estados ya no pueden controlar: No pueden controlar los temas climáticos mundiales en los grandes denominadores del planeta completo; no pueden controlar temas monetarios por sí mismos y no pueden controlar la guerra. Entonces, esos temas están empujando de forma evolucionaria contra las limitantes de nuestra actual manera de organizarnos socialmente, y nuevas formas de organización social que son globales y planetarias van a comenzar a emerger. La globalización, tanto en su sentido negativo como positivo, está aquí, está sobre nosotros y realmente está mostrando que se necesita una transición hacia la siguiente forma de organización humana, una que va a tener que incluir una suerte de federación mundial.

COHEN: ¡Qué emocionante!

WILBER: Y tener temas globales en su corazón. Entonces, estamos justo en el comienzo de eso, y es un período de la evolución espiritual que asusta y emociona. Es uno de los lados positivos de la crisis el que estamos mirando ahora.

COHEN: Ojalá los líderes del primer mundo sean capaces de dar un gran salto, porque el salto hacia una federación global es realmente grande…

WILBER: Es cierto. Nadie va a entregar poder voluntariamente. Entonces va a continuar tomando una serie de crisis.

COHEN: Forzarlo, hacer que suceda.

WILBER: Correcto. En dosis moderadas, estas crisis nos empujan a crear nuevas soluciones.

COHEN: Idealmente, este tipo de crisis pueden ser momentos oportunos para que los individuos y las culturas que normalmente tendrían un mayor desafío para llegar a darse cuenta de que va a ser mucho más fácil sobrevivir y prosperar juntos que solos. Cuando se percibe una amenaza, sea desde un enemigo común o desde la naturaleza, nosotros los seres humanos hemos probado históricamente que queremos unirnos para una mutua supervivencia. Pero también es importante darse cuenta de que casi nunca ha sucedido que individuos y grupos se unan para evolucionar.

WILBER: Correcto…

COHEN: Por supuesto, si enfrentamos una amenaza común, hay ciertas diferencias que vamos a tener que dejar para poder unirnos. Vamos a tener que hacer sacrificios por el bien de nuestra supervivencia colectiva. Pero esto también es cierto para la evolución de la consciencia. Cuando los seres humanos se unen para evolucionar conscientemente, van a tener que hacerse determinados tipos de sacrificios, y yo no creo que esto haya sucedido alguna vez. Entonces, esto es algo de lo que yo hablo bastante a menudo para intentar y darle a las personas una sensación de lo que yo siento que se necesita hacer ahora. Hemos probado que podemos unirnos cuando somos amenazados por un enemigo común pero, podemos unirnos para evolucionar? Lo que todavía tiene que suceder, tal como yo lo puedo ver, es que los seres humanos se vean obligados a unirse para crear el futuro, para hacer un mundo mejor y más iluminado –no ser empujados por las crisis o el miedo, sino inspirados por el amor a la verdad, el amor a Dios, por el bien del impulso evolucionario mismo. Eso no ha sucedido todavía. Es algo importante para que las personas piensen. Incluso las más extraordinarias innovaciones –sea en tecnología o en sobrecogedores actos de compasión y valentía- a menudo suceden como resultado de la crisis o la guerra. Pienso que la humanidad como un todo tiene todavía que alcanzar ese punto en donde nos descubrimos a nosotros mismos inspirados a trabajar juntos, no porque haya una amenaza común sino porque no hay nada más que hacer.

WILBER: Eso es verdad, y los estudios demográficos nos pueden ayudar a ver por qué ese es el caso. Si miras el desarrollo moral, se devela como virtualmente todas las líneas de desarrollo a través de cuatro grandes etapas. Las podemos llamar egocéntrica, etnocéntrica, mundocéntrica y Kosmocéntrica.
Egocéntrica significa que la moral se decide por lo que siento. Lo correcto es lo que yo digo que es correcto, y lo que es bueno es lo que es bueno para mí, y al diablo con todos los demás. Esa es la parada narcisista, egocéntrica que se expresa en las etapas tempranas del desarrollo moral en individuos y culturas. Ese contexto moral se expande cuando los individuos empiezan a incluir a otros en sus grupos, en consideraciones morales. Entonces, lo que es correcto y bueno se convierte en lo que es bueno para mi tribu, mi familia o mi nación. Esa es la etapa etnocéntrica. Y luego la siguiente etapa es mundocéntrica, y esa ve lo que es correcto o bueno en términos de lo que es correcto o bueno para todos los seres humanos, sin importar su raza, sexo o credo. Y finalmente, en la etapa Kosmocéntrica es lo correcto para todos los seres –no sólo humanos sino la gran consciencia que mira hacia fuera a través de los ojos de cada ser y en identidad con todo el Kosmos.
Entonces, cuando miramos el mundo en términos del desarrollo actual, la imagen es un poco deprimente: setenta por ciento de la población mundial está en la etapa etnocéntrica o más abajo. Pero tenemos que recordar que ese continúa siendo un enorme salto desde donde estábamos en los tiempos premodernos. Hay un avance sostenido de los individuos que expanden el amor, el cuidado y la compasión más allá de ellos mismos y más allá de su tribu hacia todas las tribus y, de hecho, a todos los seres. Estamos avanzando en eso y llegando un poquito más cerca, pero no creo que estemos en un punto donde el mundo vaya a juntarse en una unidad colectiva.

COHEN: Por supuesto. Pienso que avanzaremos bastante hacia el futuro antes de que algo así suceda. Pero no estoy hablando de toda la humanidad uniéndose en algún tipo de armonía perfecta. Sólo estoy diciendo que es muy raro o al menos no se ha escuchado que algún grupo de individuos se reúna solo por el bien de la evolución misma, sin ser empujado por ningún conflicto. Generalmente, lo que ocasiona que trascendamos nuestras diferencias y nos unamos son las crisis, no estos motivos altamente espirituales.

WILBER: Eso es exactamente correcto.

COHEN: Y es importante. A menudo las personas creen que responder a los problemas y a las crisis es evolución. Y yo digo, bueno, no necesariamente. Evolución realmente significa moverse hacia adelante, la creación de algo nuevo, no sólo una restauración de la paz y un retorno a la forma en que las cosas eran antes. Por supuesto, el conflicto, como hemos estado diciendo, puede y a menudo de hecho nos obliga a encontrar nuevas formas de avanzar creativa y prácticamente, y eso es bueno. Pero eso es distinto de lo que significa evolucionar porque sí, que es el motivo más elevado que hay.

WILBER: Correcto.

COHEN: Por lo que yo pienso que es muy importante no confundir la aspiración de hacer del mundo un lugar mejor arreglando sus muchos problemas con la aspiración de evolucionar conscientemente. El impulso evolucionario es, finalmente, por sí mismo. A medida que vamos despertando hacia este impulso evolucionario, comenzamos a entender que la mera supervivencia no es el motivo por el cual estamos aquí. Consciente e intencionalmente tratando de evolucionar, individual y colectivamente, por la evolución misma del proceso creativo completo, es lo que infunde a la vida humana con un propósito y un significado más elevados. ¡Y qué mundo tan extraordinario podemos crear cuando estamos en contacto con esta mejor parte de nosotros mismos!

sábado, 18 de mayo de 2013

División en la Sierra Nevada de Santa Marta



Escrito por Alfredo Molano. ¡LO LOGRARON! AL FIN, POCO A POCO, lograron dividir a los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta. Una enorme tronera le han abierto los Dávila a su cultura con el negocio del turismo. Primero trató de hacerlo el Señor de la Sierra, después Bessudo.


No pudieron. Los Dávila —suma de todos los males— son archiconocidos en el país por el chanchullo con Agro Ingreso Seguro, que no es el único ni el más sano. Son una familia multifacética. Un día aparece alguno en Bahía Concha con malas compañías, otro día aparece uno distinto en Chivolo en peores; se toman, con la complicidad de un alcalde judicializado por corrupción y paramilitarismo, la bahía de Santa Marta para hacer un puerto de veleros. Ahora tienen el ojo puesto en la Sierra Nevada, en la belleza de sus playas, ríos y, claro, minas de carbón, oro y demás minerales escondidos en el “corazón del mundo”, como consideran los indígenas al macizo. Ejemplo de lo que podría ser su proyecto minero es la explotación de piedra caliza que hicieron para construir la Marina y que destruyó el cauce natural de una quebrada. El resultado es que media Santa Marta se inunda a buena cuenta de los veleros de los Dávila y sus amigos. Con el negociado de Six Senses le metieron la mano a sitios sagrados de los indígenas. Al ritmo que van, no demoran en apropiarse de Ciudad Perdida.
Los Dávila han divulgado un amañado video en que publicitan su triunfo mostrando a una minoría de mamos aplaudiendo el proyecto. Llevaban muchos años feriando el sitio más bello de país, según la opinión de Julio Carrizosa, el decano de la defensa del medio ambiente en Colombia. Coronaron sus codiciosos bolsillos, repletos ya, y privan con ello a la gran mayoría de colombianos de un lugar de veras privilegiado por la naturaleza. Se sentará así un precedente pérfido en el derecho a la consulta previa consagrado por el acuerdo 169 con la OIT. Aterra la flexibilidad del Gobierno y sobre todo de un ministro tan ilustrado y sensible como Juan Gabriel Uribe. Santos, el presidente, había dado garantías de que ni el Tayrona —y ninguno de sus rincones— sería entregado al turismo VIP. Si así va cumplir todas las garantías, que Dios nos coja confesados.
El Tayrona no es el único caso. La explotación de minas, la construcción de hidroeléctricas, ferrocarriles, carreteras, puertos y aeropuertos, toda obra que suponga consulta previa a indígenas y comunidades negras, ha sido previamente sometida a examen por las divisiones —verdaderos batallones— de responsabilidad social de la empresas interesadas en el negocio. Entran a estudiar las condiciones de vida de la gente, registran sus reacciones y hacen un empadronamiento de la población que vive en la región. Luego pasan a la etapa de ablandamiento: mejoran una trocha, hacen una escuela, dotan un puestico de salud, otorgan becas y, sin duda, resbalan billete. Sobraría decir que sus departamentos de propaganda prometen emplear a los muchachos, mejorar la calidad de vida, y sacrificarse por servir a la humanidad. Si los dirigentes no aflojan, emplean otras formas más drásticas. La primera, denuncian la infiltración de organizaciones terroristas en la comunidad. Si las comunidades salen a protestar a la calle o a la carretera, aparecen en camiones y helicópteros repletos de los tenebrosos escuadrones antimotines a repartir garrote. Algunas veces aparece un muerto; otras desaparecen a otro. Al mismo tiempo, las firmas interesadas en el negocio emprenden abrumadoras y cínicas campañas de publicidad a favor de los proyectos, y de la sensibilidad social y buena fe de las empresas. Miles de millones de pesos se invierten en fabricar buenas imágenes. Si los operativos fallan, se apela a otros métodos de persuasión que todo el mundo conoce y que las comunidades los temen. ¿Quién duda de que los usan y los pagan?
En dos palabras: a las buenas, plata y más plata para comprar todo lo que pueda interponerse en sus planes económicos; a las malas, plomo. Es la inveterada política de dividir para reinar y sacar por ahí, baratos, sus negocios. La locomotora minera y ahora el carromato del turismo han dividido no sólo a los indígenas de la Sierra Nevada sino también a los resguardos de Vichada y Amazonas y a las comunidades negras del Pacífico. Dividirlas es liquidarlas.
 Un etnocidio.